Primer fin de semana doble de este año. Y como no es para menos, con muchas y variadas sensaciones. La primera: sorpresa, al ver a Elena tan fuerte. La segunda: incertidumbre; un día no voy, no ando, no camino y por mucho pedal que de, mis rivales cada vez están más lejos; y al día siguiente, estoy competitiva al cien por cien (aunque aún queda mucho por mejorar). Y la tercera (por poner un final): decepción, conmigo misma, por bloquearme y ponerme nerviosa.
También estoy (igual que todos, supongo) algo decepcionada con la carrera de Karranza. Allí donde todos esperábamos barro, curvas imposibles y una bajada de vértigo, nos encontramos con un circuito casi nuevo, sin la campa "bonita", y con una zona nueva con gravilla que hizo que muchísima gente pinchara repetidas veces. En la primera manga, la nuestra, tras los nervios y la incertidumbre (nadie se aclaraba muy bien a que hora salíamos las féminas) tomamos la salida unas quince corredoras entre élites y juveniles. En seguida tomé posiciones delanteras, detrás de Elena, y pensé que tal vez no estuviera tan fuerte como decían. Pero demostró que sí en la tercera o cuarta curva del circuito, donde empezó a coger ventaja que luego fue imposible remontarla. Aunque no llovió como otros años, el circuito tenía agua acumulada que fuimos sacando al pasar una y otra vez y en las últimas vueltas, había zonas que eran casi intransitables. No encontré ritmo en toda la carrera, el circuito no daba pie a ello, no me encontraba bien físicamente e intentar no interrumpir a los másters sin perder el hilo de mi carrera fue prácticamente imposible; tras dos cambios de bici, conseguí llegar cuarta a meta, a 4:18 de Elena y a más de 7 minutos de Isabel Castro, la ganadora en féminas élite.
Pero sin embargo, Muskiz me ha levantado el ánimo para dos meses: un circuito rapidísimo que con la lluvia y las pasadas se embarró de tal manera que algunas curvas, los élites, las tenían que dar bajados de la bici. Nosotros, otra vez en la primera manga, no nos llevamos la peor parte, pero en las bicis se pegaba el barro con la hierba que íbamos levantando a cada vuelta. Al contrario que el domingo, el día de Todos los Santos, me encontraba bien, relajada, sin nervios y con muchas ganas de dar vueltas al circuito. La salida fue muy poco seria: ni silbato, ni cuenta atrás... sólo un "Ala venga" por parte del juez que nos pilló a varias por sorpresa. Y aún así, no salí ni tan mal. En los tablones, ya estaba segunda detrás de Elena, intentando aguantarla el ritmo. Pero nuevamente fue imposible. Intenté aguantar la segunda posición, pero Eider haciendo una demostración de clase, hizo que en un cambio de ritmo en el principio de la tercera vuelta (creo recordar) no la siguiera más. A partir de aquí me dediqué a hacer mi carrera, a mi ritmo, adelantando y siendo adelantada por los másters. Tirando de la técnica de biker, bajando y subiendo los desniveles. Arrastrándome por las escaleras, que la primera estaba a la altura de mi cadera; y volviendo a cambiar varias veces del bici. Así hasta llegar a meta, esta vez tercera a "tan solo" 3:21 de Elena, menos de un minuto de Eider y a más o menos 4 de Isabel (nuevamente, ganadora en Élites).
Ahora, solo me queda entrenar y muchas, muchíiiisimas horas de viaje para llegar a Bélgica en las mejores condiciones posibles. Y allí, aprender, aprender, aprender y sobre todo, disfrutar. No os perdáis las próximas crónicas de mi aventura por Bélgica, porque os aviso: van a sorprender.
Como siempre,muy muy buenas las crónicas Martitah!! Sigue a si,mejorando que te veo bastante bien! He de decir,que me sorprendiste bastante con la salida que hiciste en Karrantza..Me tendrás que enseñar,eh?¿ jejej
ResponderSuprimirLa verdad que debe ser una locura correr con los master y seniors..Dejar pasar y tal..buuuff.. es un lio de la leche.
Pues nada,te seguiré visitando el blog dentro de unos días para cuando actualices sobre lo de Belgium,que envida me das..!!
Muchos animos y sigue a si de bien,que veras que temporada mas buena te acaba saliendo ;)
Cómo me he reido con esta frase! - "Arrastrándome por las escaleras, que la primera estaba a la altura de mi cadera" - Qué buena!!
ResponderSuprimirYo hubo un momento de la carrera que no sabía si subirla de nuevo o quedarme ahí sentado y descansar (porque como tú dices, ese primer escalón parecía un banco) lo único que me motivaba a subirlo era la bajada guapa que venía después.
PD: En las fotos que tienes de Muskiz, te "he robado" una muy graciosa en la que salgo bajado de la bici, lleno de barro, y "amagando" un intento de volver a montar (aunque no muy convencido, jeje!)
PD2: Buenas crónicas!
Un saludo. Inazio.